Regulación Fintech en Chile: ¿Qué sabemos hasta ahora?

2018 fue un año muy importante para las fintech tanto en Chile como en toda Latinoamérica. Con un 66% de emprendimientos más que en el 2017, el crecimiento de este tipo de empresas ya es imparable y por esta razón los Gobiernos de todos los países de la región se están viendo obligados a pensar en una regulación fintech.

En Chile, este tema está dando mucho que hablar en los últimos meses y, aunque la regulación fintech todavía no está establecida en nuestro país, se está avanzando en este aspecto.

Para que no te pierdas ningún detalle de estos avances, aquí resaltamos los más importantes y las noticias que se conocen hasta el momento.

Reuniones en mesas de trabajo

Conociendo la importancia y la complejidad del desarrollo de esta regulación, el pasado mes de diciembre la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) comenzó a desarrollar unas mesas de trabajo en las que realizar reuniones con diferentes entidades de la industria fintech.

El objetivo de estos encuentros es poder contar con la experiencia y la opinión de los expertos en el ámbito fintech, para poder elaborar una regulación adaptada al mercado y provisoria con lo que pueda ocurrir en el futuro en esta industria.

Regulación en cuatro niveles y basada en tres principios

De estas reuniones surgieron las primeras ideas de cómo sería una futura regulación fintech en nuestro país. Según diversos ejecutivos presentes en estas mesas de trabajo, la regulación podría estar compuesta por cuatro niveles que, como destaca Diario Financiero, quedarían establecidos de la siguiente manera:

  • “El primero sería para aquellas firmas que trabajan como plataformas de financiamiento colectivo, en la que se requeriría un registro de información de labores.”

  • “En el segundo nivel estarían aquellas compañías que realizan actividades de robo advisor, que corresponde a la asesoría financiera automatizada y de manera online, y (las empresas de) scoring, que son sistemas de evaluación. Para estos dos rubros habría que contar no solo con un registro de información sino que además con una acreditación.”

  • “El tercer nivel sería para aquellas funciones que estén dentro del ámbito de plataformas transaccionales. Acá el regulador buscaría, además de los requisitos señalados previamente, que se cuente con políticas de riesgos.”

  • “Para el cuarto nivel, que enmarca a fintechs relacionadas a custodia de instrumentos y dineros de terceras personas, se requerirían niveles de capacitación.”

Asimismo, Joaquín Cortez, presidente de la CMF, declaró hace unos meses que la regulación estaría basada en tres principios:

  • Neutralidad tecnológica, es decir, que las reglas establecidas para las empresas tradicionales tengan su equivalente para las empresas tecnológicas y así puedan trabajar en igualdad de condiciones.
  • Proporcionalidad a la hora de exigir a las empresas con respecto a su riesgo: a mayor riesgo, más exigencia de capital.
  • Regulación con respecto a la función que tiene la empresa en el sistema financiero y no por su entidad.

La ley 20.950

Pero, ¿existe ya en nuestro país alguna regulación que pueda formar parte de la futura Ley Fintech? Si echamos la vista atrás, observamos que en el año 2016 se aprobó la Ley 20.950, la cual autoriza a entidades no bancarias a emitir medios de pago y operar con ellos, la cual tenía como objetivo ampliar este mercado, y aumentar los (bajos) índices de penetración de tarjetas de crédito.

Pero a pesar de la aprobación de esta Ley, hasta el momento no ha aparecido ninguna empresa no bancaria en nuestro país que se dedique a la emisión de este tipo de tarjetas, lo que nos da a entender que hace falta profundizar y regular con nuevas leyes que incentiven a la industria fintech.

Regulación fintech en Latinoamérica: fijarnos en los aciertos y en los errores de otras economías

Los países latinoamericanos con mayor número de empresas fintech, como México, Brasil y Colombia, y otros con aún un pequeño número de emprendimientos de esta industria, como Uruguay, ya desarrollaron sus respectivas regulaciones.

En el caso de México, fue en marzo del 2018 cuando promulgó su Ley Fintech y se convirtió en el primer país del mundo en aprobar una regulación de este tipo que contempla pagos electrónicos, financiamiento colectivo, activos virtuales y asesoría financiera electrónica.

Brasil, por su parte, cuenta con diversos reglamentos relacionadas con esta industria, como aquella que establece que las fintech de préstamos pueden funcionar independientemente, sin necesidad de asociarse con ninguna entidad financiera.

En cuanto a Colombia, ya cuenta con algunas regulaciones que tratan el funcionamiento de las empresas crowdfunding.

Uruguay, sin embargo, estableció unas leyes que, según José Santomingo, presidente de la Asociación Fintech de Chile, “consiguió que el 30% de las fintechs del país dejaran de operar debido a la enorme asfixia que generó en ellas la normativa, al fijar límites para el endeudamiento y la inversión”.

Esto nos demuestra que es absolutamente necesario conocer no solo lo que está ocurriendo en nuestro país, sino también en todas las naciones de nuestro alrededor y analizar en profundidad cuáles de las medidas tomadas por otros Gobiernos pueden aplicarse y funcionar en Chile, cuáles habría que modificar y cuáles habría que agregar.

Y tú, ¿cuáles crees que son los puntos importantes para una correcta Ley Fintech en Chile? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!


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